3/5/10

Hablar está de moda

"Discutir" sirve tan sólo para mover el aire. "Actuar, en cambio, requiere calma y concreción.
Nunca se ha hablado tanto como en nuestra época. Jamás una avalancha tan imponente de palabras vacías, inútiles y sin sentido, había caído sobre la gente.
Todos quieren "participar", pero pocos tienen algo que decir, porque pocos son capaces de alcanzar el silencio y el esfuerzo necesarios para la reflexión.
"Señor, ayúdame a no abrir la boca antes de saber lo que tengo que decir. Amén."
Nuestro mundo tiene absoluta necesidad de personas tranquilas y sencillas, de personas amables que en los comercios te atiendan con una sonrisa, que no pierdan la paciencia ante las taquillas, que al conducir no se comporten agresivamente, que no la tomen contigo cuando comentes un error.
Sé prudente en tus juicios. Las palabras son armas potentes que pueden hacer mucho daño.
Que tu lengua no se burle nunca de nadie.
Que tu boca no desprecie nunca a nadie.
Una palabra dura, una palabra fuerte puede arder mucho tiempo en tu corazón y dejarte una cicatriz.
Acepta que los otros sean "otros,
que piensen distinto a ti,
que obren distinto a ti,
que sientan distinto ati,
que hablen distinto a ti.
En tus conversaciones sé generoso e indulgente. Las palabras deben ser "luces".
Las palabras deben reconciliar; acercar, pacificar.
Cuando las palabras se convierten en "armas" nos peleamos como enemigos. La vida es demasiado breve y el mundo es demasiado pequeño para convertirlo en un campo de batalla.
Phil Bosmans - La alegría de vivir

3 comentarios:

Zubel dijo...

El poder de la paraula.

Jo afegiria, que cal escoltar-nos molt com parlem.

Perquè "el com parlem" es "el com pensem" i sovint podem descobrir que canviant de manera de parlar, canviem la nostra manera de ser.

És un exercici que funciona, i hi ha tota una corrent psicològica, anomenada "programació neurolingüística" que ho demostra.

Petons.

Lakshmi dijo...

Tienes mucha razón. Esta es la base de las "afirmaciones positivas". Si transformamos la palabra también cambiamos el pensamiento.
Debemos aprender a escuchar nuestro silencio interior y nos ayudará a utilizar las palabras sabiamente.

CHELO dijo...

Y la Palabra se hizo verbo.
A menudo, aunque nos propongamos ser perfectos, inteligentes,elevados, visionarios, etc, no podemos escapar de ser humanos con toda la carga emocional e intelectual que eso conlleva.
En ocasiones, demasiadas, diría yo, he palpado en primera persona las susceptibilidades que pueden despertar ciertas opiniones, así como comentarios a los que, sin maldad , a veces con toda ignorancia, o lo que es peor, sin dar lugar a notas aclaratorias....se recibe desde el exterior.
Casi he percibido más la sentencia de mis palabras que mi propio error.
Se suele caer entonces en una vorágine de malentendidos sin aclarar y en el peor de los casos, el distanciamiento total con respecto a esa persona o personas.
Desde aquí pido disculpas si mis palabras han ofendido a alguien, pero habría que tener en cuenta, al igual que yo lo practico...que el se humano es así y gracias a DIOS que se nos da la oportunidad de rectificar.
Hasta el momento he dado con personas que entienden y espero seguir teniendo esa suerte.
Un saludo
CHELO