10/12/08

La voz de las trece abuelas



Alodia nos ha enviado este artículo que ha escrito en el diario DELTA.

LA VOZ DE LAS TRECE ABUELAS
De Carol Schaefer

Tarde del veinticinco de julio de 2008, a las 18h,30. Parque del Laberinto de Horta. Por primera vez en Barcelona se iba a celebrar un encuentro muy especial con las “Trece Abuelas Indígenas”, gracias a Marianna García Legar y a la asociación “Arboleda de Gaia”. Y yo viví ese momento como único y mágico en mi vida.
Las llamadas “Trece Abuelas”, son mujeres ancianas, respetadas en sus tribus, con un crecimiento espiritual muy desarrollado y llenas de sabiduría ancestral. Proceden de los cuatro puntos cardinales del planeta: de la selva amazónica, de las montañas de América Central, del Tibet, del Círculo Polar Ártico y vienen a despertar nuestras conciencias dormidas, a ofrecernos mensajes de paz, y para compartir sus conocimientos y su cultura antiquísima.....Abrigan la esperanza de poder cambiar cosas, de modificar un futuro incierto.
Están preocupadas por la destrucción del planeta, por el cambio climático, la contaminación del agua, la amenaza de las armas y residuos nucleares, etc Dieron el grito de alarma por primera vez en octubre de 2004, en la ciudad de Nueva York y desde entonces van recorriendo el mundo.
Las abuelas descendieron del autocar. Iban acompañadas de traductores y de otras personas que les ayudaban en el desplazamiento. Estaban contentas, y sonreían con amabilidad. Vestidas con prendas tradicionales de sus lugares de origen, se sentaron en sus respetivos lugares de descanso y comenzó la ceremonia. A sus pies un cuenco con agua, flores, piedras, velas e incienso. El ritual consistía en sanar el agua.
Recuerdo escuchar las voces de las abuelas. Todas pedían paz, armonía y amor. El agua, elemento principal de la vida es uno de los mejores bienes que tenemos y ya es objeto de envidias. Ya empieza a escasear y por eso hemos de ser muy conscientes de darle buen uso; pero el agua a menudo está contaminada y nos enferma.
Ahora evoco la música, los gritos y canciones de aquella tarde. Una energía inigualable se respiraba en el lugar y se acercaba a nosotros. Los niños eran los primeros protagonistas. Las abuelas los acariciaban y los bendecían con palabras tribales. Luego, las mujeres embarazadas, que ocupaban un segundo lugar. Por último, todos los demás espectadores que mirábamos asombrados y complacientes.

“La Voz de las trece abuelas” es la obra que recoge el testimonio y enseñanzas de todas ellas. Es un libro sencillo de leer, profundo y meditativo. Creo que podemos extraer multitud de mensajes para nuestras vidas.
Y ya que se acercan las fechas navideñas, todos los mensajes de paz que podemos transmitir son pocos. Sólo con una pequeña semilla de amor sembrada en nuestro corazón, podríamos levantar barreras y hacer de este mundo un lugar más óptimo para vivir y relacionarnos.

¡¡Feliz Navidad a todos, y un Año Nuevo lleno de luz!!

Micaela Serrano
Licenciada en Filología Hispánica

.

3 comentarios:

Lakshmi dijo...

Gracias Miky, por compartir aquí estos momentos tan especiales.

Zubel dijo...

Que experiencia más interesante!

La verdad es que suena a un momento mágico...No conocía la existencia de estas abuelas,parece que queda la esperanza de creer aún en el poder de la madre tierra, y del universo que nos envuelve..y a la vez forma parte de nosotros

mercedes dijo...

HOLA LAKSMI: BUSCANDO UN DIBUJO PARA UN ENCUENTRO DE COLORES, ACABÉ EN VUESTRO BLOG, Y SE QUE NO HA SIDO CASUAL, PUES COMPARTO MUCHAS COSAS CON VOSOTROS, LIBROS, MÚSICA, APERTURA DEL CORAZÓN Y ALEGRÍA, ENTRE OTRAS. SE QUE ESTAIS LEJOS, Y TENEIS UNAS ACTIVIDADES QUE CUMPLIR, DE TODAS FORMAS, OS INVITO A PARTICIPAR EN EL ENCUENTRO DEL COLOR QUE SE VA A CELEBRAR EN LEÓN EL 2-3 Y 4 DE DICIEMBRE, DONDE SE VA A HABLAR, DE CUAL ES NUESTRO COLOR ESENCIAL, EL COLOR DE NUESTRA MISIÓN EN EL MUNDO, LOS COLORES QUE EMITIMOS CUANDO PENSAMOS, CUANDO SENTIMOS, CUANDO AMAMOS,ENTRE OTRAS INTERESANTES CUESTIONES. ME QUEDO SIGUIENDOOS, Y PASARÉ A VISITAROS PARA SEGUIR LEYENDO Y SINTIENDO TODO LO HERMOS QUE AQUÍ TENEIS. UN ABRAZO RELLENO DE ARCO IRIS.