7/10/11

Vencer el temor para crecer


Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mi mismo.
Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso si no lo intento.
Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta de que de todos modos opinarían de mi.
Temía que me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo.
Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer.
Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.
Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo.
Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia.
Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mi mismo.
Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.
Temía al pasado, hasta que comprendí que no podía herirme más.
Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.
Temía al cambio, hasta que vi que aún, la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.
Hagamos que nuestras vidas cada día tengan mas vida y si nos sentimos desfallecer no olvidemos que al final siempre hay algo más.
.

2 comentarios:

CHELO dijo...

A menudo tan solo se trata de querer ver la LUZ pero no encuentras el interruptor.
Lo dice una experta.
Saludos
CHELO

ZuBeL dijo...

Si, sovint les pors ens immobilitzen, però un cop superes una, poc a poc, vas aprenent a veure les coses amb la distància que pertoca i vas deixant anar aquestes pors.
Jo crec que la pitjor por que s'ha d'aprendre a superar és la que neix d'un mateix.Gràcies a aprendre dels nostres costats forts, anem superant-les.